
Fe y servicio cotidiano en Cartagena
El equipo local de Una Luz comparte comida, aprendizaje y fe con niños y vecinos en Cartagena.
Así vivimos la fe
La fe forma parte de la vida diaria en Una Luz. En las tardes, 32 niños llegan a nuestro programa. Comparten un almuerzo, reciben apoyo con sus tareas, se cepillan los dientes, aprenden sobre el amor de Dios y vuelven a casa con una merienda.
Cerca de allí, nuestra cocina sirve a alrededor de 100 vecinos cada día. Marylan y Doris trabajan junto a otros tres voluntarios para preparar y compartir la comida. Su labor hace posible la cocina, y los alimentos siguen siendo nuestra mayor necesidad.
Un esfuerzo local
Una Luz comenzó en 2019. La pandemia interrumpió sus primeros años de trabajo. Cuando Alejandro y Mari visitaron Cartagena antes de su boda en diciembre de 2021, conocieron a Maricel y al equipo local durante una visita con una iglesia. Preguntaron qué pasaba con los niños y las familias el resto del año, y de esa pregunta nació una colaboración continua.
Maricel dirige el trabajo en Cartagena. David ayuda con la administración y las cuentas. La junta directiva en Estados Unidos no recibe sueldo. El equipo local recibe pequeños estipendios por su trabajo constante, y también cuenta con personas que donan su tiempo.
Soñamos con construir una sede escolar permanente y ampliar la cocina. Más alimentos, mejores equipos y un espacio más grande nos permitirían atender a más personas. Esos planes dependen de apoyo constante y del criterio de quienes hacen el trabajo aquí.
Cómo sumarte
Nuestra meta es llegar a 100 donantes mensuales. Una donación de US$10, US$40, US$100 u otra cantidad ayuda a sostener el programa en su conjunto, incluidos los alimentos, los materiales, los estipendios y los gastos básicos. Es una forma de acompañar a un equipo local que ya está presente.
Ayúdanos a cuidar a más niños.
Una donación mensual ayuda a nuestro equipo a ofrecer comidas, aprendizaje y cuidado a los niños en Cartagena. Nos encantaría que te sumaras.
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